Un reciente análisis de 21Shares, fechado el 24 de junio de 2026, señala que bitcoin (BTC) aún exhibe algunas propiedades de su patrón cuatrienal, pero con un impacto reducido y bajo una influencia cada vez mayor de otros determinantes del mercado. La compañía mantiene su pronóstico central de 100.000 dólares para el cierre de 2026, a pesar de que la criptomoneda ha retrocedido casi un 50% desde su récord de 126.000 dólares alcanzado en octubre de 2025.
Corrección moderada y base de inversores sólida
Al momento del informe, bitcoin cotiza por encima de los 61.000 dólares. Para 21Shares, la caída actual no se asemeja a una capitulación como en ciclos bajistas anteriores, en parte porque el precio se mantiene por encima del costo promedio de adquisición de los tenedores, estimado en 54.000 dólares. Asimismo, las bajas desde máximos históricos no han superado el 30% desde 2024, muy por debajo de los desplomes superiores al 60% vistos en ciclos previos. Esta volatilidad más contenida sugiere un mercado más maduro y una comunidad de inversores con horizontes más extendidos.
Demanda institucional y cambios estructurales
Un factor clave que modifica la dinámica de bitcoin, según 21Shares, es la demanda institucional. En 2025, ETFs, corporaciones y gobiernos absorbieron más de seis veces la cantidad de BTC generada por la minería. Los productos cotizados de criptomonedas gestionaban aproximadamente 140.000 millones de dólares en mayo de 2026 y acumulaban 1,25 millones de BTC. En contraste, los ETFs de bitcoin al contado en EE.UU. registraron salidas netas de cerca de 3.000 millones de dólares, según reportó CriptoNoticias.
El ciclo de cuatro años: ¿una reliquia?
El informe de 21Shares destaca que el ciclo cuatrienal ya no es el principal impulsor del mercado. Factores macroeconómicos, déficits fiscales, presiones inflacionarias y la búsqueda de activos refugio están ganando peso en la formación del precio. La emisión anual de bitcoin es inferior al 1%, una tasa menor que la inflación del oro, que recibió cerca de 50.000 millones de dólares en entradas netas durante 2025, frente a unos 20.000 millones para BTC. Esta perspectiva coincide con visiones de figuras como Cathie Wood, de ARK Invest, quien ha señalado que el ciclo de cuatro años “quizás ya no defina el comportamiento a largo plazo” del activo. Firmas como K33 Research opinan que los ciclos tradicionales “podrían haber quedado atrás”, mientras que Fidelity Digital Assets concluyó que los ciclos de auge y caída con desplomes del 80% podrían ser cosa del pasado. Incluso analistas como Arthur Hayes, Ki Young Ju y Raoul Pal sostienen que el ciclo cuatrienal está “muerto” o fue “borrado” por los flujos institucionales, especialmente los ETFs.
Perspectivas futuras
Para 21Shares, el halving sigue siendo un hito relevante, pero con menor capacidad para desencadenar rallys extremos. Si la demanda institucional continúa absorbiendo la nueva oferta y las correcciones se mantienen acotadas, bitcoin podría transitar hacia una etapa de rendimientos menos explosivos pero también de caídas más suaves. En ese escenario, el activo dependería menos del halving y se comportaría más como un instrumento macro, sensible a la liquidez global y la política monetaria.