El Banco Central Europeo (BCE) ha dado un paso firme hacia la integración de la moneda de emisión pública en los mercados financieros que funcionan sobre tecnología de contabilidad distribuida (DLT). La iniciativa busca acompañar el auge de la representación digital de activos sin ceder influencia sobre la infraestructura monetaria de la eurozona.
La necesidad de una liquidación pública
Piero Cipollone, integrante del Comité Ejecutivo del BCE, señaló que los mercados construidos sobre activos digitales requieren mecanismos de saldo basados en fondos del banco central. Según su visión, las ventajas propias de las redes DLT —como una mayor cohesión y procesos más ágiles— deben desarrollarse sin que las transacciones queden atadas exclusivamente a instrumentos de origen privado.
Pruebas y experiencias en territorio europeo
A lo largo de 2024, la entidad monetaria llevó a cabo más de medio centenar de ensayos relacionados con la liquidación de operaciones sobre DLT en nueve países distintos. Las pruebas revelaron un claro apetito entre los actores del mercado por emplear dinero de la autoridad central en estas transacciones, en lugar de limitarse a stablecoins, depósitos bancarios tokenizados u otras opciones privadas.
Pontes: el puente hacia la nueva infraestructura
En este marco surge Pontes, una iniciativa cuyo lanzamiento está programado para el tercer trimestre de 2026. Su propósito es enlazar ciertas plataformas DLT con los servicios TARGET del Eurosistema, permitiendo que las operaciones con activos tokenizados se salden usando reservas en euros mantenidas en el banco central.
Appia: la visión a largo plazo
Pontes se inserta en una estrategia de mayor alcance denominada Appia, presentada en marzo de 2026, que apunta a construir un ecosistema financiero europeo tokenizado para 2028. Uno de sus mayores desafíos será asegurar la interoperabilidad entre las diversas redes DLT, evitando que la multiplicación de plataformas genere nuevas capas de fragmentación en los mercados.
Avances en política monetaria
La adopción de esta tecnología ya ha comenzado a impactar la política monetaria. A finales de marzo de 2026, el Eurosistema empezó a aceptar determinados activos negociables emitidos mediante DLT como garantía para operaciones de política monetaria. Aunque no cualquier activo tokenizado es válido como respaldo, la medida representa un paso relevante hacia su incorporación en la infraestructura financiera convencional.
El reto de la interoperabilidad y la adopción
Con estas acciones, el BCE procura que la transición hacia mercados tokenizados no implique reemplazar el dinero de banco central por alternativas privadas. El verdadero desafío será transformar los proyectos piloto en una infraestructura interoperable, segura y suficientemente adoptada por bancos, inversores y operadores financieros de toda la región.