La empresa de escalado de capa 2 StarkWare ha completado con éxito una transacción experimental en la red principal de Bitcoin que, según afirman, es resistente a la computación cuántica. El movimiento, que supuestamente es el primero de su tipo, fue realizado por su investigador Avihu Levy y se confirmó el miércoles en el bloque número 964.199, según declaraciones oficiales.

Una prueba onchain sin necesidad de bifurcación

El experimento se ejecutó utilizando una salida de 10.000 satoshis protegida por el esquema Quantum Safe Bitcoin (QSB) de Levy, mientras que el bloque fue minado por MARA Pool tras recibir la transacción a través de su servicio Slipstream. StarkWare señaló que la transacción demostró que las reglas de consenso actuales de Bitcoin permiten este tipo de gasto resistente a la computación cuántica sin requerir una bifurcación del protocolo.

El método QSB combina firmas únicas basadas en funciones hash con búsquedas computacionales que vinculan una autorización a una transacción específica. Este diseño busca evitar la falsificación incluso si un ordenador cuántico logra romper la criptografía de curva elíptica que actualmente protege la red.

Costos elevados y limitaciones actuales

A pesar del avance, la empresa reconoció que el proceso sigue siendo costoso y poco práctico para el uso cotidiano. Nathan Jeffay, portavoz de StarkWare, indicó que la transacción costó entre 150 y 200 dólares, y requirió horas de computación. En abril, Levy ya había estimado que generar una transacción QSB requeriría entre 75 y 150 dólares en computación con GPU, describiéndola como una medida de último recurso, no como un sustituto de protecciones a nivel de protocolo.

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Además, el repositorio de Levy clasifica las transacciones QSB como no estándar según las políticas predeterminadas de retransmisión de Bitcoin Core. Esto significa que los nodos ordinarios no propagarían la transacción antes de su confirmación, obligando a enviarla directamente a través del servicio Slipstream de MARA.

El contexto de la amenaza cuántica

Investigadores de Google estimaron en marzo que un ordenador cuántico suficientemente potente podría, en teoría, derivar una clave privada de Bitcoin en un plazo de nueve a doce minutos después de que su clave pública se hiciera visible, lo que permitiría a un atacante reemplazar una transacción pendiente durante la ventana de confirmación. Ante esta posibilidad, StarkWare considera que su solución proporciona una red de seguridad mientras se desarrollan protecciones a nivel de protocolo.

El CEO de StarkWare, Eli Ben-Sasson, afirmó que, aunque QSB se aplica a transacciones individuales, sería necesario un soft fork para actualizar la criptografía de toda la red. Por su parte, los desarrolladores de Bitcoin están evaluando propuestas como BIP-360, que introduciría un tipo de salida Pay-to-Merkle-Root y eliminaría el gasto por ruta de clave de Taproot, vulnerable a la computación cuántica.

En conclusión, la prueba de StarkWare marca un hito en la preparación de Bitcoin para la era cuántica, pero deja claro que el camino hacia una protección integral aún requiere avances tanto técnicos como económicos.

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