El laboratorio de la libra digital del Banco de Inglaterra ha puesto en marcha un experimento para evaluar si las monedas estables y una eventual divisa digital británica pueden operar de manera conjunta en el mismo flujo de pagos internacionales, centrándose en el área del financiamiento comercial. La iniciativa, que involucra a NOBO Finance, Dun & Bradstreet y Polygon Labs, contempla que un exportador reciba un adelanto mediante una infraestructura de stablecoins, mientras que un importador en el Reino Unido completa la liquidación utilizando una versión simulada de la libra digital.

Detalles del experimento y sus objetivos

Según el anuncio conjunto del miércoles, el proyecto también incluye una línea de trabajo independiente destinada a crear perfiles crediticios reutilizables para pequeñas empresas, combinando datos de transacciones, información de finanzas abiertas y datos de riesgo comercial de Dun & Bradstreet. Polygon, por su parte, proporciona la infraestructura de contratos inteligentes. El objetivo principal es reducir los retrasos en las liquidaciones y las limitaciones de financiamiento que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes) en el comercio transfronterizo, donde los exportadores pueden esperar varios días para recibir el pago tras enviar las mercancías, inmovilizando capital de trabajo.

Contexto regulatorio y avances en el Reino Unido

Es importante destacar que el Digital Pound Lab no utiliza clientes ni dinero real, y el Banco de Inglaterra no se ha comprometido a emitir una libra digital. El banco central ha aclarado que los experimentos diseñados por los participantes en el laboratorio no deben interpretarse como indicios de futuras políticas ni como respaldo a las compañías o sus productos. Este ensayo se produce mientras los reguladores británicos avanzan en el desarrollo de normas para las stablecoins y preparan la infraestructura financiera del país para una adopción más amplia de activos tokenizados.

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En junio, el Banco de Inglaterra publicó normas preliminares para las stablecoins denominadas en libras esterlinas que sean consideradas sistémicas para el sistema financiero del Reino Unido. La propuesta permite a los emisores mantener hasta un 70% de sus reservas en deuda pública que genere intereses, e introduce un límite temporal de emisión de 40.000 millones de libras (unos 52.800 millones de dólares) para cada stablecoin sistémica, reemplazando los límites propuestos anteriormente para tenencias individuales y empresariales. El banco central tiene previsto finalizar las normas a finales de 2026, antes de un lanzamiento previsto para 2027.

Las stablecoins sistémicas, aquellas cuyo uso sea lo suficientemente significativo como para plantear posibles riesgos para la estabilidad financiera, quedarían bajo el régimen regulatorio del Banco de Inglaterra, mientras que las no sistémicas continuarían bajo la supervisión de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA). Este trabajo regulatorio corre en paralelo con los esfuerzos por modernizar la infraestructura de pagos tradicional. En mayo, el Banco de Inglaterra propuso extender su sistema de liquidación bruta en tiempo real (RTGS) y el Sistema Automatizado de Pagos de la Cámara de Compensación (CHAPS) hacia una operación casi 24/7, incluyendo fines de semana y horarios ampliados, para apoyar los pagos transfronterizos y nuevos modelos de liquidación a medida que avanza la tokenización.

Asimismo, en julio, el banco central aprobó que la plataforma Orion de HSBC opere en el Entorno de Pruebas de Valores Digitales del Reino Unido, donde se espera que respalde la emisión de bonos digitales, incluido el Instrumento de Bonos Soberanos Digitales (Digital Gilt Instrument) previsto por el país.

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