El reciente ataque informático contra el fabricante de monederos fríos Coldcard ha provocado un movimiento masivo de bitcoins en manos de pequeños inversores. Según datos de la firma de análisis CryptoQuant, el viernes pasado se registraron 39.600 BTC en transacciones de menos de 1 unidad, la cifra más alta desde la quiebra del exchange FTX en noviembre de 2022. Este fenómeno refleja la reacción de los usuarios ante el peligro persistente que representa el hackeo.
Récord de microtransacciones desde el colapso de FTX
Julio Moreno, director de investigación de CryptoQuant, señaló que el volumen de transferencias inferiores a 1 BTC alcanzó los 39.600 BTC, apenas 300 BTC por debajo del pico de 39.900 BTC registrado el 16 de noviembre de 2022, días después de que FTX se declarara en bancarrota. “Los pequeños tenedores de bitcoin no habían movido semejante cantidad en una sola jornada desde el hundimiento de FTX”, explicó Moreno, quien se mostró optimista al ver que “la gente común está tomando medidas para proteger sus activos”.
Ataque en curso con tres oleadas identificadas
El incremento de las microtransferencias se produjo mientras los investigadores seguían descubriendo nuevas víctimas del presunto ciberataque a Coldcard, que salió a la luz a finales de julio y aún seguía activo al cierre de esta edición. La división de investigación de Galaxy Digital, Galaxy Research, informó el sábado que la tercera oleada del ataque se llevó 207,7 BTC adicionales, valorados en aproximadamente 13,2 millones de dólares. Con ello, las pérdidas totales ascienden a 1.367 BTC (unos 88,6 millones de dólares) repartidos en 4.585 direcciones comprometidas.
Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Digital, advirtió en una publicación en X que el ataque continúa en marcha y urgió a los usuarios a retirar de inmediato sus fondos de las direcciones generadas por Coldcard si aún no lo han hecho. Thorn añadió que su equipo sigue identificando nuevas direcciones de víctimas y de los atacantes, y que los informes de los propios usuarios han sido clave para las autoridades y los investigadores en el rastreo de los activos robados.
Debate renovado sobre la autocustodia
Este incidente ha reavivado el debate sobre la importancia de la autocustodia de bitcoins. Mientras que algunos defensores argumentan que controlar las propias llaves privadas es la única forma de garantizar la seguridad, otros señalan que los riesgos de errores humanos o ataques a dispositivos físicos pueden ser igualmente graves. El hackeo a Coldcard ha puesto de manifiesto que incluso los monederos hardware considerados seguros no están exentos de vulnerabilidades, lo que genera dudas entre los usuarios sobre si es mejor confiar en terceros o gestionar sus propios fondos.
En cualquier caso, el movimiento récord de pequeñas transferencias sugiere que muchos tenedores están optando por mover sus bitcoins a direcciones que consideran más seguras, lo que podría ser una señal de madurez del mercado ante la creciente sofisticación de los ciberataques.