Después del fracaso en la activación de la propuesta BIP-110 mediante un soft fork, la cadena minoritaria quedó prácticamente detenida, con solo cuatro bloques generados desde la separación ocurrida en la altura 961.632 el pasado 8 de agosto de 2026. Sin embargo, el debate en torno a la identidad de la nueva criptomoneda surgida de esta bifurcación ha cobrado un nuevo protagonismo, centrado en el nombre que debería llevar.
Luke Dashjr defiende el nombre original
El desarrollador Luke Dashjr, uno de los principales promotores de la BIP-110, provocó una fuerte polémica al afirmar de manera categórica que «no hay motivo para que Bitcoin cambie de denominación». Con esta postura, Dashjr demanda que el nuevo activo digital que nacerá del hard fork previsto para septiembre de 2026 —el cual implementará el algoritmo de prueba de trabajo Blake2b y mantendrá restricciones severas contra inscripciones y datos no monetarios— sea llamado exclusivamente «bitcoin». En una línea de tiempo publicada por él mismo, Dashjr califica a la red principal como «Spamcoin» a partir del 8 de agosto de 2026, argumentando que la cadena con mayor poder de cómputo perdió la esencia de la moneda digital, y que la heredera legítima es la nueva criptomoneda basada en Blake2b.
Rechazo a propuestas alternativas
La insistencia de Dashjr en no ceder el nombre original generó tensiones dentro de la propia comunidad que respaldaba la BIP-110. El divulgador Rune Østgård sugirió bautizar a la nueva criptomoneda como «Oresme» (con el ticker ORE), en honor al obispo francés del siglo XIV que escribió el primer tratado sistemático contra la devaluación de la moneda por parte de los gobernantes. Østgård consideró que pretender que la cadena minoritaria continúe llamándose Bitcoin resultaba engañoso y recomendó que lanzar el activo bajo una identidad propia salvaguardaría la integridad de la causa sin debilitar esfuerzos. No obstante, la respuesta de Dashjr fue contundente: desestimó la propuesta y acusó a su interlocutor de comportarse como un promotor de Bitcoin Cash, llamándolo «bcasher».
Hacia un hard fork con nuevo algoritmo de minería
La cadena BIP-110 no logró consolidar el consenso de los mineros ni la mayoría del hashrate. De hecho, solo se han minado cuatro bloques desde el soft fork del 8 de agosto. Además, al carecer de protección contra ataques de repetición (replay protection), la red quedó expuesta y marginada, forzando a sus defensores a preparar el lanzamiento de una criptomoneda independiente mediante un hard fork que incluye un cambio en el algoritmo de minería hacia Blake2b. A pesar de la pérdida de apoyo de los principales pools de minería, Dashjr sostiene que esta nueva red representa la verdadera visión del protocolo original.