Un grupo de seis especialistas en Ethereum, entre ellos Justin Drake de la Fundación Ethereum, ha presentado un borrador que busca modificar la política de emisión de la red para disminuir de manera más agresiva las recompensas de los validadores a medida que se incrementa la cantidad de ETH en staking. La iniciativa, conocida como EIP-8363 o Tapered Issuance Burn, propone quemar una porción creciente de las recompensas de consenso cuando el volumen de ETH apostado se aproxime a un límite de 60,25 millones de unidades, equivalente a cerca del 50% del suministro actual. Si se alcanza ese umbral, la deducción sería total, y los cambios se implementarían en un plazo de 18 meses.
Objetivos de la propuesta y reacciones iniciales
Según uno de los autores, Jérôme de Tychey, la medida es necesaria para frenar el avance del staking, que ya superó el 33% en abril. Los impulsores argumentan que un crecimiento descontrolado podría concentrar ETH en grandes custodios y plataformas de staking líquido, mientras que la emisión constante erosiona el papel de Ether como activo neutral y sin confianza. “La emisión creciente actúa como un impuesto de dilución para todos los tenedores: o apuestas o te diluyes. A tasas altas, los derivados de staking desplazan al ETH puro como moneda de trabajo del ecosistema”, señaló de Tychey.
Sin embargo, la propuesta ha desatado críticas entre desarrolladores, stakers y fundadores de DeFi. Advierten que los recortes en las recompensas podrían expulsar a los validadores individuales, que enfrentan costos más altos, antes de que las instituciones más grandes se vean afectadas. Esto, según los detractores, debilitaría la demanda institucional de ETH y alteraría los mercados DeFi que dependen de la rentabilidad del staking.
Impacto en validadores y tokenomía
El fundador de Aave, Stani Kulechov, afirmó que reducir las recompensas de staking perjudicaría la demanda institucional de ETH y la actividad de préstamos en DeFi, calificando la propuesta como “perjudicial para Ethereum”. Mike Silagadze, CEO de Ether.Fi, añadió que la medida “expulsará a los stakers individuales que no reciben subsidios de la Fundación Ethereum, asegurando que solo participen grandes entidades centralizadas con capital de costo cero”.
De Tychey replicó que los usuarios de grandes proveedores de staking deben pagar tarifas, lo que hace que esos servicios sean menos atractivos a medida que bajan las recompensas, aunque reconoció que el debate sobre este punto sigue abierto. La propuesta también ha generado controversia por su calendario, ya que se publicó solo dos días antes de una fecha límite para propuestas dirigidas a la actualización Hardfork Hegotá. Greg Koumoutsos, coautor de otras EIP, señaló que “no hay tiempo suficiente para una revisión comunitaria de un cambio de esta magnitud en la política monetaria”.
Estado actual y perspectivas
La EIP-8363 aún no ha sido aprobada ni programada para Hegotá. Aunque existe un plazo el jueves, este es para solicitudes de extracción que proponen nuevas EIP, no para decidir su inclusión. El organizador comunitario Trent Van Epps indicó que el proceso de selección podría prolongarse hasta el 8 de noviembre, y que Hegotá probablemente llegue a mainnet en el segundo trimestre de 2027. Mientras tanto, el debate sobre los efectos de esta propuesta en la descentralización y la tokenomía de Ethereum continúa intensificándose.