Amazon Web Services (AWS) y el fabricante de semiconductores NVIDIA han cerrado un acuerdo estratégico que contempla la distribución de dos millones de unidades de procesamiento gráfico (GPU) destinadas a aplicaciones de inteligencia artificial (IA) durante los años 2027 y 2028. La alianza busca reforzar la colaboración en infraestructura de centros de datos, CPUs, redes, modelos abiertos, análisis de datos y robótica, proporcionando soluciones conjuntas que faciliten a los usuarios acelerar la creación y puesta en marcha de sistemas de IA.
Infraestructura de próxima generación para la IA agéntica y física
En esta segunda fase, AWS incorporará GPU de las líneas Blackwell Ultra, Rubin y Rubin Ultra de NVIDIA. Además, se sumarán unidades centrales de procesamiento (CPU) diseñadas específicamente para inteligencia artificial agéntica, aquella que no solo responde consultas sino que también ejecuta secuencias de pasos como escribir código, emplear herramientas y coordinar programas. El componente destinado al sector público incluye la creación de “fábricas de inteligencia artificial” para el gobierno estadounidense, instalaciones capaces de entrenar y operar modelos masivos con hasta 100.000 GPU, montadas sobre infraestructura de AWS clasificada en nivel de seguridad 6 o superior, uno de los estándares más exigentes de la administración federal.
El floreciente ecosistema de agentes autónomos
El desarrollo de estas capacidades de cómputo para sistemas autónomos ocurre en paralelo con el surgimiento de nuevas demandas de infraestructura. Sobre este tema, la plataforma de intercambio de criptomonedas Coinbase ha señalado que los agentes de IA están empezando a participar en actividades económicas y que este fenómeno revela carencias en el sistema financiero tradicional. Como informó CriptoNoticias, desde Coinbase sostienen que “la inteligencia por sí sola no es suficiente” y presentaron el concepto de Agentic Finance (AiFi). Argumentan que “las finanzas fueron construidas para personas que duermen”, mientras que los agentes autónomos necesitan operar de forma continua y sin depender de nombres legales o de intervención humana.
De software a software: el pago autónomo
Según Coinbase, el verdadero cambio llega cuando un agente puede pagar por recursos como poder de cómputo, consultas a APIs o datos en tiempo real. Esta interacción de “software pagando a software” está directamente relacionada con la creciente demanda de hardware de alto rendimiento que AWS y NVIDIA buscan satisfacer. Cabe recordar que la participación económica de sistemas automatizados ya tiene antecedentes en redes de contratos inteligentes, donde los agentes de IA han ejecutado más de 100 millones de transacciones en la red Base, una solución de segunda capa de Ethereum.
Conclusión: una alianza que marca el ritmo de la próxima década
La alianza entre AWS y NVIDIA no solo representa un hito en el suministro de GPUs, sino que también sienta las bases para una infraestructura capaz de sostener el crecimiento de la inteligencia artificial autónoma y las finanzas descentralizadas. Con dos millones de chips gráficos en camino, la capacidad de procesamiento se multiplicará, abriendo nuevas posibilidades para desarrolladores, empresas y gobiernos.