La firma tecnológica australiana Apate ha desplegado una red de 200.000 personajes virtuales impulsados por inteligencia artificial para tender trampas a los defraudadores en internet. Estos bots, diseñados para simular ser víctimas crédulas, logran mantener entretenidos a los estafadores durante horas, evitando así que puedan perjudicar a personas reales.
Una estrategia innovadora contra el fraude
Apate se ha convertido en un referente mundial en la lucha contra las estafas digitales al emplear una variedad de avatares de IA que fingen ser blancos fáciles para los delincuentes. Su fundador, Dali Kaafar, reveló que una de las métricas clave de su empresa es la cantidad de insultos que los estafadores profieren contra estos bots, lo que resulta un indicador inusual pero efectivo de su éxito. “Somos probablemente la única organización que mide cuántas veces los estafadores maldicen a nuestros sistemas”, comentó Kaafar en una entrevista.
Estos bots no solo hacen perder tiempo a los estafadores, sino que también recopilan información valiosa sobre sus métodos, direcciones de billeteras de criptomonedas y tácticas. En solo seis semanas, los bots de Apate participaron en 600.000 llamadas fraudulentas, evitando pérdidas estimadas en 13 millones de dólares. “Cada hora que un estafador pierde con nosotros es una hora que no está estafando a nadie”, explicó Kaafar.
De una idea familiar a una solución global
La inspiración para Apate surgió cuando Kaafar recibió una llamada fraudulenta mientras disfrutaba de un pícnic con su familia en Sídney. En lugar de colgar, decidió mantener al estafador en línea durante 44 minutos, haciendo el papel de una persona ingenua. “Fue un espectáculo para mis hijos, pero también me di cuenta de que podía extraer información útil”, recordó. Esa experiencia lo llevó a desarrollar, junto con estudiantes de doctorado, un sistema automatizado que interactúa con estafadores a gran escala.
En 2023, el proyecto se independizó de la Universidad Macquarie y comenzó a colaborar con grandes bancos de Australia, Reino Unido, Sudáfrica y el Sudeste Asiático. Aunque no es la única empresa en este campo, Apate destaca por su escala, con 197.000 personajes que imitan voces, acentos y gestos humanos. “Hemos entrenado nuestros modelos con cientos de horas de conversaciones reales para que suenen auténticos incluso cuando el estafador duda”, aseguró Kaafar.
Una carrera armamentística de IA
Los estafadores también están adoptando la IA, y entre el 20% y el 30% de los mensajes de texto fraudulentos ya son generados por máquinas. Sin embargo, Kaafar confía en que los defensores tienen ventaja gracias a la teoría de juegos. “Extraer información es más fácil para nosotros que lograr una acción para ellos”, afirmó. Esto sugiere que, aunque los delincuentes se vuelvan más sofisticados, estarán destinados a perder en esta batalla tecnológica.
Apate también colabora con empresas de análisis de blockchain para rastrear flujos de fondos ilícitos. En julio de 2026, sus bots descubrieron un mercado de intermediarios que ofrecían comisiones de hasta el 5% en USDT por cuentas bancarias verificadas en India. “Estos datos son cruciales para adelantarse a las tácticas de los estafadores”, concluyó Kaafar.