El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto el foco en el mercado de criptoactivos de Brasil, señalando que las monedas estables vinculadas al dólar estadounidense han experimentado un crecimiento tan acelerado que sus movimientos transfronterizos ya eclipsan a los flujos de capital tradicionales. El organismo multilateral advierte que esta situación exige una vigilancia regulatoria más estricta, especialmente ante la falta de normas claras en áreas clave como la protección de fondos de clientes y la prevención de delitos financieros.

Crecimiento exponencial del mercado cripto brasileño

En su más reciente Evaluación de la Estabilidad del Sistema Financiero, publicada el jueves, el FMI destaca que el mercado de criptomonedas en Brasil ha registrado una expansión notable desde 2017. Las stablecoins, en particular, han sido el motor principal de este auge, con un volumen de operaciones transfronterizas que ha aumentado de manera constante. Según el informe, las compras de monedas estables son entre dos y tres veces más sensibles a los choques globales que las inversiones tradicionales de cartera o la inversión extranjera directa, lo que refleja una creciente interconexión con el sistema financiero convencional.

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Preocupaciones regulatorias y vacíos legales

El FMI reconoce que el Banco Central de Brasil (BCB) ya ha dado pasos para regular a los proveedores de servicios de criptoactivos, pero advierte que persisten importantes brechas. Entre ellas, menciona la necesidad de establecer normas más precisas para la emisión de stablecoins, garantizar la protección de los activos de los usuarios y fortalecer el cumplimiento de las regulaciones contra el lavado de dinero (AML) y la financiación del terrorismo (CFT). El informe subraya que el mercado cripto brasileño es grande, crece rápidamente y está cada vez más entrelazado con el sistema financiero tradicional, lo que amplifica los riesgos potenciales.

Medidas del Banco Central de Brasil

En abril de este año, el BCB emitió la Resolución BCB N.º 561, que introduce cambios en las normas para los proveedores de servicios electrónicos de cambio de divisas (eFX). La nueva regulación prohíbe el uso de activos digitales para ciertos servicios de pagos y transferencias internacionales. Bajo el marco actualizado, los pagos y cobros entre proveedores eFX y contrapartes en el extranjero deben realizarse exclusivamente mediante operaciones cambiarias o movimientos en cuentas en reales brasileños de no residentes. Esta medida busca cerrar algunas de las vías que podrían facilitar la evasión de controles de capital, pero el FMI considera que aún quedan aspectos por cubrir.

El informe del FMI llega en un momento en que varios países buscan equilibrar la innovación financiera con la estabilidad macroeconómica. La advertencia del organismo internacional pone de manifiesto que, si bien Brasil ha sido pionero en la regulación de criptoactivos en América Latina, todavía enfrenta desafíos significativos para garantizar que el auge de las stablecoins no genere riesgos sistémicos. La comunidad financiera global estará atenta a los próximos pasos del BCB para llenar los vacíos regulatorios identificados.

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