Las autoridades financieras de Corea del Sur están impulsando una ampliación de los requisitos de notificación para las transferencias de criptomonedas, con el objetivo de armonizar aún más las normativas locales con los estándares internacionales contra el blanqueo de capitales. La iniciativa, presentada durante una reunión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en París, busca que las obligaciones de la llamada Regla de Viaje se apliquen también a operaciones de menor valor.
Propuesta surcoreana en el seno del GAFI
La Unidad de Inteligencia Financiera (FIU) de Corea del Sur, en la reunión plenaria del GAFI celebrada la semana pasada en la capital francesa, planteó la necesidad de reducir el umbral a partir del cual los intercambios de criptoactivos deben compartir datos del remitente y del destinatario. Actualmente, el país asiático exige el cumplimiento de la Regla de Viaje para transferencias superiores a 1 millón de wones (unos 650 dólares). La nueva propuesta pretende que esta obligación se extienda a transacciones de menor importe, cerrando así posibles brechas en la supervisión transfronteriza.
Según el comunicado oficial emitido el lunes, la FIU sostiene que tanto los proveedores de servicios de activos digitales (PSAD) emisores como los receptores deben estar sujetos a estas exigencias para evitar que fondos ilícitos se desplacen sin control entre jurisdicciones. Asimismo, el organismo pidió una acción más firme contra las plataformas offshore no registradas, citando un incremento en el uso indebido de estas para actividades financieras ilegales y riesgos de arbitraje regulatorio.
Riesgos de DeFi y cumplimiento global desigual
Más allá del debate sobre la Regla de Viaje, el GAFI aprobó un nuevo informe que examina los peligros asociados con las finanzas descentralizadas (DeFi). El comisionado de la FIU, Lee Hyung Ju, celebró la adopción de este documento durante las discusiones, aunque advirtió que el arbitraje normativo entre países se debe principalmente a diferencias en los procesos de licencia, supervisión y control de entidades offshore.
La propuesta surcoreana se enmarca en la implementación de la Recomendación 15 del GAFI, el estándar internacional actualizado en 2019 que extiende las medidas antilavado a los criptoactivos y a los PSAD. Siete años después de que el GAFI ampliara su marco, la adopción global sigue siendo irregular. Según una evaluación dirigida por el propio GAFI en 2025, el 49% de las jurisdicciones solo cumplían parcialmente con los requisitos para los PSAD, mientras que el 21% aún no cumplía en absoluto. Tan solo alrededor del 29% de las jurisdicciones fueron calificadas como ampliamente conformes o plenamente conformes.
Conclusión
La postura de Corea del Sur refleja una creciente presión regulatoria a nivel mundial para cerrar las lagunas en la supervisión de las criptomonedas, especialmente en lo que respecta a las transferencias de bajo valor y las plataformas descentralizadas. La propuesta, de ser adoptada, podría sentar un precedente para que otros países ajusten sus umbrales y refuercen la trazabilidad de los fondos digitales, en un contexto donde la implementación efectiva de las normas del GAFI sigue siendo un desafío para la mayoría de las naciones.