La red de Ethereum está dando señales de un posible despertar tras varios meses de relativa quietud. Aunque el valor de ether (ETH) ronda los 1.880 dólares, lo que representa una caída superior al 60% desde su pico histórico de 4.900 dólares, diversos indicadores apuntan a que el ecosistema vuelve a cobrar vida.
Direcciones activas alcanzan su nivel más alto desde marzo
Uno de los datos más reveladores proviene de la propia actividad en cadena. De acuerdo con la firma Santiment, Ethereum registró cerca de 989.500 direcciones únicas activas en un lapso de 24 horas, un hito que no se veía desde principios de la primavera. Este incremento no implica necesariamente la llegada de un millón de nuevos usuarios, sino más bien una reanimación de billeteras que ya existían pero que habían permanecido inactivas. Los titulares de estas cuentas están rotando capital y volviendo a utilizar los distintos servicios disponibles dentro del ecosistema.
Las comisiones más bajas y la mayor capacidad de las soluciones de segunda capa (L2) están facilitando este regreso. En esencia, usuarios y fondos que ya formaban parte del entorno de Ethereum están reactivando sus operaciones, una tendencia que podría traducirse en un aumento de la demanda de ETH si se mantiene en el tiempo.
El capital institucional vuelve a fluir hacia los ETF de ether
Esta mayor actividad coincide con un flujo positivo de capital institucional. Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de ether en Estados Unidos acumularon entradas netas por 365,71 millones de dólares durante julio, y en lo que va de agosto ya suman otros 228 millones de dólares. Esto representa el segundo mes consecutivo de ingresos, señal de que los inversores tradicionales están recuperando el interés por el activo.
Además, la aparición de nuevos casos de uso está impulsando la actividad. Santiment destaca especialmente la vinculación con Robinhood Chain, una infraestructura de segunda capa compatible con Ethereum que Robinhood está desarrollando para tokenizar activos financieros. Cuanto más se utilicen este tipo de redes, más se expandirá el ecosistema creado por Vitalik Buterin, aunque gran parte de esa actividad no ocurra directamente en la capa principal.
Ethereum mantiene su dominio en stablecoins y activos tokenizados
Otro factor que respalda la tesis de una reactivación es el papel central de Ethereum en la tokenización de activos del mundo real (RWA) y stablecoins. Actualmente, la red alberga 17.410 millones de dólares en RWA distribuidos, abarcando 2.190 activos. Aunque el valor total de estos activos disminuyó un 5,49% en los últimos 30 días, el número de tenedores creció un 5,25%, hasta alcanzar los 223.599. Esto indica que la participación se está ampliando incluso sin una entrada neta de capital fresco.
En el caso de las stablecoins, Ethereum concentra 156.410 millones de dólares y 26,32 millones de titulares. En el último mes, la capitalización bajó un 1,34%, pero la cantidad de holders aumentó un 4,54%. Estos mercados son fundamentales porque representan actividad económica real que ya utiliza la infraestructura de Ethereum, generando una base sólida para su crecimiento futuro.
¿Qué falta para que el precio de ETH reaccione?
A pesar de estas señales positivas, el precio de ether aún no acompaña. Desde finales de mayo se mantiene por debajo de los 2.000 dólares, con una volatilidad reducida. Para que la reactivación on-chain se traduzca en una subida del activo, la actividad debe sostenerse y generar una demanda económica real por ETH, ya sea para pagar comisiones, aportar liquidez o utilizarlo como colateral.
El analista Michaël van de Poppe considera que la consolidación actual, con mínimos cada vez más altos y un rango estrecho, podría estar a punto de romperse. “ETH parece estar listo para un gran despegue al alza”, afirma, situando su primer objetivo en torno a los 2.300 dólares. En definitiva, el movimiento ya comenzó dentro del ecosistema; lo que aún está por verse es si esa mayor utilización logrará despertar también al precio de la criptomoneda.